Inspecciones previas antes de operar una grúa
Antes de iniciar una maniobra de elevación, la grúa debe pasar por una revisión que confirme que el equipo y la zona de trabajo se encuentran en buenas condiciones.
La comprobación diaria del operador tiene un alcance diferente al de las inspecciones reglamentarias. Estas deben ser efectuadas por personal competente y quedar documentadas; la revisión previa se concentra en el estado observable de la máquina y en las condiciones concretas del trabajo. La normativa también establece que los equipos deben dejar de utilizarse cuando aparecen deterioros o averías que comprometen su funcionamiento seguro.
Documentación y configuración de la grúa
La inspección empieza antes de acceder a los mandos. El operador debe conocer la configuración seleccionada y disponer del manual de uso, y también conviene revisar el registro de mantenimiento para confirmar que las revisiones exigibles están vigentes y que las incidencias detectadas con anterioridad han sido resueltas.
La capacidad depende del radio de trabajo y de la longitud desplegada de la pluma. También influye la posición de los estabilizadores. La tabla consultada debe corresponder exactamente a la configuración instalada, puesto que otra combinación puede ofrecer capacidades diferentes.
El peso previsto incluye la pieza y los elementos suspendidos del gancho. El aparejo consume parte de la capacidad disponible; por tanto, su masa debe incorporarse al cálculo antes de comprobar que la maniobra se encuentra dentro del diagrama de cargas.
Estado del terreno y emplazamiento
La estabilidad comienza en el suelo. Antes de desplegar la grúa se analiza la resistencia de la superficie y se buscan zonas reblandecidas. La presencia de arquetas merece atención, ya que un estabilizador transmite una presión elevada sobre un área relativamente pequeña.
La máquina debe quedar nivelada dentro de las tolerancias del fabricante. Los estabilizadores se extienden conforme a la configuración elegida y cada gato debe apoyar sobre una superficie capaz de repartir la carga. Cuando el terreno ofrece dudas, se colocan placas dimensionadas para la reacción prevista.
También se comprueba la distancia respecto a excavaciones y taludes. Un apoyo situado demasiado cerca de un borde puede provocar el fallo del terreno, aunque la superficie parezca firme.
Qué se revisa en la máquina antes de elevar la primera carga
Una vuelta alrededor de la grúa permite encontrar defectos difíciles de percibir desde la cabina. Estos son los puntos que no deberían faltar en la revisión previa:
Estructura y pasadores
La revisión busca deformaciones en la pluma y fisuras visibles en las zonas soldadas. Los pasadores deben permanecer correctamente alojados y sus elementos de retención tienen que estar instalados para evitar desplazamientos durante el trabajo.
Sistema hidráulico
En el circuito hidráulico se examinan los cilindros y sus conexiones. Las mangueras con grietas o rozaduras profundas deben quedar fuera de servicio hasta que personal autorizado valore la reparación, porque una pérdida repentina de presión puede afectar al movimiento controlado de la carga.
Estabilizadores
Los estabilizadores merecen una atención especial debido a que transmiten al terreno las reacciones de la maniobra. Deben extenderse sin movimientos irregulares y mantener la posición; sus placas de apoyo tienen que asentarse por completo sobre las bases preparadas.
Cable y tambor
El cable se revisa a lo largo del tramo visible para detectar hilos rotos o deformaciones. También deben buscarse aplastamientos e indicios de corrosión. El enrollado sobre el tambor ha de ser ordenado, porque las vueltas cruzadas pueden dañar el cable y dificultar su desplazamiento por las poleas.
Gancho, poleas y accesorios
El gancho debe conservar su forma y disponer del cierre de seguridad previsto. Las poleas tienen que girar libremente y mantener el cable dentro de su canal durante todo el recorrido; las eslingas y los grilletes deben estar identificados con su capacidad. Cuando una etiqueta resulta ilegible, el accesorio debe apartarse hasta comprobar su carga máxima de utilización, porque trabajar con una capacidad desconocida impide garantizar que el elemento soportará el esfuerzo previsto.
Sistemas de seguridad, mandos y entorno de la maniobra
Tras la inspección visual se ponen en servicio los sistemas para comprobar indicadores y avisos, y se revisa el espacio por el que van a moverse la pluma y la carga.
El limitador de carga debe iniciarse sin errores y reconocer la configuración introducida. También se verifican los finales de carrera y los datos de la pluma cuando el modelo incorpora estas funciones.
Los mandos deben responder de forma progresiva y volver a su posición neutra. Los frenos de giro y elevación tienen que retener el movimiento según las instrucciones del fabricante. La parada de emergencia debe permanecer accesible y preparada para actuar ante una situación imprevista.
Una alarma anulada o un sensor averiado modifica las condiciones de seguridad previstas para la máquina. La operación se aplaza cuando el fallo afecta al control de carga o a una función esencial; la experiencia del operador jamás compensa la ausencia de una protección necesaria.
La inspección abarca el espacio recorrido por la pluma y por la carga. El área debe quedar señalizada para impedir accesos durante el izado; cuando el gruista pierde visión directa, se establece una comunicación clara con un señalista.
El viento se valora conforme a los límites del fabricante y a la superficie expuesta de la pieza. La velocidad admisible puede reducirse cuando la pieza presenta una superficie amplia, por lo que el análisis debe considerar sus características y la dirección del viento.
Muchos de los incidentes en este tipo de trabajos tienen su origen en estos detalles, como recogemos al repasar los errores más comunes en el uso de grúas.
El cuidado de nuestras grúas empieza antes de cada servicio
En Grúas y Transportes Moreno mantenemos nuestras grúas preparadas para responder cuando comienza una nueva maniobra. La revisión previa forma parte de nuestra manera de trabajar y nos permite conocer el estado del equipo antes de elevar la primera carga; esta atención diaria contribuye a ofrecer un servicio fiable desde el primer movimiento hasta que el trabajo queda terminado.
Puedes consultar nuestro servicio de grúas autopropulsadas o plantearnos directamente tu operación de izaje de cargas para que estudiemos la maniobra contigo.